
Tipos de abrigos mujer: cuál elegir para verte elegante
Los tipos de abrigos de mujer se diferencian por tres cosas: el corte (largo, trench, corto…), el tejido (loden, espiga, paño…) y el estampado (liso o de cuadros). Saber cómo se llama cada uno te ayuda a elegir mejor, a combinarlo con lo que ya tienes en el armario y a acertar con una prenda que te dure muchas temporadas.
En esta guía te explicamos los tipos de abrigo más útiles, qué los hace diferentes y cuál encaja contigo según tu día a día.
¿Qué tipos de abrigos hay para mujer?
Este es el resumen rápido de los tipos de abrigos que vas a encontrar en esta guía:
| Tipo de abrigo | Qué lo define | Ideal para |
|---|---|---|
| Abrigo largo | Llega por debajo de la rodilla | Días fríos y looks arreglados |
| Trench | Solapas, cinturón y estructura marcada | Oficina y estilo clásico |
| Loden | Inspiración alpina y austriaca, botonadura delantera | Día a día con un toque diferente |
| Espiga | Tejido con dibujo en zigzag | Aportar textura sin estampados |
| Cuadros | Estampado con carácter | Que el abrigo sea el protagonista |
| Corto, oversize o capa | Juegan con el volumen y la proporción | Looks informales y de entretiempo |
Tipos de abrigo según el corte
El abrigo largo
Es el tipo de abrigo más versátil. Al cubrir buena parte de la silueta, alarga visualmente la figura y protege más del frío que cualquier prenda corta. Además, ordena el look por sí solo: funciona igual de bien sobre un pantalón de traje que sobre unos vaqueros.
Un buen ejemplo es el Abrigo Largo Herringbone Trench, confeccionado en lana 100% con tejido espiga en tono beige. Si prefieres una línea más limpia, el Abrigo Herringbone Espiga y el Abrigo Herringbone Cuadros son también largos, pero sin botones: se llevan abiertos o ceñidos a la cintura con su fajín de terciopelo.
Descubre todos nuestros abrigos largos y, si te gustan los tonos tierra, echa un vistazo a nuestra guía sobre el abrigo largo marrón.
Corte trench: ¿en qué se diferencia de una gabardina?
Es una de las dudas más habituales. La diferencia entre trench y gabardina está en el tejido y en la función:
- La gabardina es una prenda pensada para la lluvia, hecha con un tejido ligero y repelente al agua.
- El trench es, sobre todo, un corte: solapas marcadas, cinturón para ajustar la cintura y una estructura muy definida.
Por eso existe el abrigo tipo trench: conserva el diseño clásico de la gabardina, pero en un tejido de abrigo como la lana, para usarlo en pleno frío. Es el caso del Abrigo Largo Herringbone Trench, con solapas clásicas, cinturón del mismo tejido y detalles marcados en mangas y bolsillos.
Otros cortes: corto, oversize y capa
El abrigo corto queda a la altura de la cadera y da libertad de movimiento. El oversize juega con el volumen y se lleva amplio, y el abrigo capa sustituye las mangas por aberturas. Son opciones más informales, perfectas para el entretiempo o para equilibrar prendas ajustadas.
Tipos de abrigo según el tejido
Loden: qué es y de dónde viene
El loden nació en los Alpes, en la zona del Tirol, como un tejido de lana muy denso y resistente al viento con el que se confeccionaban las prendas tradicionales austriacas. Con el tiempo, el nombre pasó a designar también el diseño de esas chaquetas: silueta entallada, hilera de botones en el delantero y detalles de sastrería como la trabilla en la espalda.
Hoy el loden de mujer funciona como una chaqueta-abrigo: es más corto que un abrigo largo, pero tiene la estructura y el empaque de una prenda de abrigo. Nuestra Chaqueta Loden Beige sigue esa tradición en lana 100%, con contrastes de terciopelo negro y botones efecto carey. La Chaqueta Loden Denim reinterpreta el mismo corte en denim con detalles de terciopelo rojo, para un look más desenfadado.
Espiga o herringbone: el tejido en zigzag
La tela espiga, también llamada herringbone («espina de arenque» en inglés), se reconoce por su dibujo en forma de V o zigzag, que recuerda a la espina de un pez. No es un estampado, sino la forma en la que se teje el hilo.
Su gran ventaja es que aporta textura y profundidad sin necesidad de estampados: de lejos parece liso y de cerca muestra todo su detalle. Por eso combina con todo y resulta muy fácil de llevar. El Abrigo Herringbone Espiga lo trabaja en lana 100% con tonos marrones, solapas amplias y fajín de terciopelo a contraste.
Paño y lana
El paño es un tejido de lana prensada, denso y compacto, que corta el viento y retiene muy bien el calor. A la hora de elegir un abrigo de lana, fíjate en la composición: cuanto mayor es el porcentaje de lana, más abriga, mejor cae y más tiempo se mantiene bonito.
Tipos de abrigo según el estampado: los cuadros
Un abrigo de cuadros es la forma más sencilla de dar personalidad a un look de invierno. Al ser la pieza más visible, el resto del conjunto puede ser muy básico: un jersey liso, un pantalón recto y listo.
El truco para llevarlo bien es repetir en el resto del look uno de los colores del cuadro. El Abrigo Herringbone Cuadros combina tonos marrones y azulados en lana 100%, así que funciona con prendas camel, chocolate o azul marino. Si prefieres los cuadros en un formato más corto, la Chaqueta Loden Verde mezcla tonos verdes y marrones con el corte loden.
¿Qué tipo de abrigo abriga más?
Si buscas un abrigo que abrigue mucho, estos son los factores que más influyen:
- El tejido: la lana y los tejidos densos, como el paño o el loden tradicional, retienen mejor el calor que las fibras sintéticas.
- El largo: un abrigo largo protege piernas y caderas, algo que se nota mucho si te mueves a pie por la ciudad.
- El forro: una prenda forrada añade una capa extra y facilita que el abrigo se deslice sobre la ropa.
- El cierre: los modelos cruzados o con cinturón ajustan el abrigo al cuerpo y evitan que entre el aire.
En resumen, el tipo de abrigo más caliente para el frío de ciudad es un abrigo largo de lana que puedas ajustar a la cintura.
Qué abrigo elegir según el look
- Con vestido largo: elige un abrigo que cubra el vestido o que quede claramente más corto. Un abrigo largo abierto, con el fajín suelto, deja ver el vestido y alarga la figura.
- Con falda larga: una chaqueta-abrigo a la altura de la cadera, como el loden, marca la cintura y equilibra el volumen de la falda.
- Con traje: busca un abrigo de corte recto y solapas definidas, como el trench, que sea más largo que la americana para que no asome por debajo.
- Con vaqueros: aquí cualquier tipo de abrigo funciona. Es el momento perfecto para atreverte con los cuadros o con un loden en denim.
Elegir entre los distintos tipos de abrigo es más fácil cuando sabes qué aporta cada uno. Si buscas una prenda que dure varias temporadas, apuesta por tejidos naturales, cortes clásicos y detalles cuidados.
Descubre la colección de abrigos















